Menos esperas
El cliente atendido por un experto en segundos.

Tus equipos de atención. Tus mejores expertos. En cualquier punto. En segundos.
El cliente atendido por un experto en segundos.
Los expertos atienden sin moverse de su sitio.
El especialista adecuado y disponible en cada punto.
Cada punto conectado, sin ampliar el equipo local.

En hora punta, la fila llega a la puerta; dos horas después, la oficina está vacía. Comparte capacidad entre sedes y atiende la demanda donde aparece, sin dimensionar cada punto para su peor momento.

El cliente está listo para decidir, pero quien puede resolver no está allí. El especialista aparece en pantalla y la operación sigue, sin mandar al cliente a otra oficina ni a otro día.

Bot, chat, teléfono y oficina funcionan como conversaciones separadas. Cuando el caso se complica, el cliente pasa a una persona por vídeo que conoce todo lo anterior y resuelve.

Procesos que mueren en un formulario o en una app, y horarios en los que el punto está cerrado. Con una persona por vídeo, el caso se resuelve en lugar de abandonarse.

Tu experto, a tamaño real, en el hall, el lobby, la sucursal o la fachada. Atiende cuando alguien lo necesita y comunica tu oferta cuando nadie está conectado.

En recepción, en consulta o en la mesa del gestor. Tu personal suma al especialista con un toque y resuelve en la misma visita lo que antes se derivaba a otro canal.

Un QR en pantalla, un adhesivo o tu web convierten el móvil del cliente en su acceso directo a tu equipo, en el punto y después de irse.

Cuando nadie está conectado, la pantalla sigue trabajando: campañas y contenidos adaptados a cada punto, gestionados desde un solo lugar, que llevan al cliente de mirar a preguntar.

El cliente se identifica una sola vez, de la forma más cómoda. Tu equipo sabe quién es y qué necesita desde el primer segundo, y ese contexto le acompaña hasta el cierre.

El cliente elige qué quiere hacer: contratar, reservar, consultar, tramitar o hablar con un especialista. Cada servicio llega a su equipo, con sus reglas y su imagen de marca, sin pasar por una fila.

La tecnología SPLIT enruta cada interacción en tiempo real al experto adecuado y disponible, esté en otra sede, en el Contact Center o en un Puesto Remoto.

Documentos, enlaces, pantalla compartida y la cámara del móvil convierten la conversación en una gestión real: el experto trabaja sobre el caso del cliente, no sobre una descripción.

Lo que se puede resolver, se resuelve en el momento. Lo que necesita más tiempo continúa en el móvil, con una nueva conexión o con otro especialista, sin perder el contexto.

La decisión se toma cuando el interés está vivo. Con el experto delante para aclarar condiciones, la venta se cierra en el punto en lugar de aplazarse a otra visita.

Vídeo a tamaño real en la pantalla del punto; el audio, en privado, por el móvil del cliente.

La videollamada pasa al móvil cuando el cliente necesita irse del punto.

Voz digital desde el móvil para quien prefiere conversar sin cámara.

Seguimiento, citas, pagos y continuidad cuando el proceso lo requiere.

Tu catálogo, eCommerce, chat web, reservas o formularios, accesibles desde el punto.

La pantalla es solo el acceso; el valor está detrás. Una sola red de expertos comparte capacidad y atiende las consultas de todos tus puntos con la tecnología multimodal SPLIT.
Cada consulta llega al especialista adecuado y disponible.
La capacidad de una sede atiende la demanda de otra.
Agentes en sucursal, Contact Center o en puesto remoto.
Si la interacción se corta, el cliente recupera su prioridad.
Sin esperas, sin fricciones, sin apps.
El conocimiento deja de depender de dónde está sentado. El especialista de la central atiende también los puntos que no tienen ese perfil.

El vídeo entra en la operación que ya tienes. Tu Contact Center, propio o de un BPO, atiende los puntos físicos con sus colas, turnos y supervisión.

Capacidad donde y cuando hace falta: expertos desde casa, otra ciudad u otro país para cubrir horarios, idiomas o especialidades.

La capacidad deja de estar atada a una sede: el mismo equipo atiende todos los puntos.

Las horas vacías de un punto se convierten en atención útil en otro. Pagas por capacidad que trabaja, no por capacidad que espera.

Amplías horarios y servicios con los equipos que ya tienes, en otra franja o en otra zona horaria.

Extiende tu presencia sin replicar la infraestructura: sin local, sin obra y sin plantilla propia.

Su tiempo se dedica a los clientes, no a desplazamientos entre sedes.

Quioscos y tabletas de mercado, gestionados en remoto y sin costes de operador telefónico.

El especialista aparece cuando el interés está vivo y la operación compleja se cierra en la misma visita.

La conversación sigue en el móvil, con una cita o por otro canal. El cliente nunca vuelve a empezar.

Menos esperas y menos «vuelva otro día»: el cliente habla con quien puede resolver.

Espera, duración, resolución y valoración, por agente y por punto, centralizadas.

Bancos, aseguradoras, cooperativas y financieras. El especialista en inversiones, hipotecas o reclamaciones se suma a la mesa del asesor sin citar al cliente otro día; el Puesto Remoto absorbe las horas punta y el quiosco en fachada atiende con la oficina cerrada.

Consultas, hospitales, laboratorios y farmacias. La secretaria médica a distancia se encarga de las admisiones y las citas sin colas y alivia la carga de trabajo de la recepción; cuando es necesario, deriva la llamada al médico por voz o vídeo, incluso fuera del horario de atención.

Hoteles, complejos turísticos, aeropuertos y agencias de viajes. Un concierge remoto atiende varios lobbies o terminales; las excursiones y los traslados se venden en el quiosco, atendido por una persona real; y la habitación del huésped se conecta con la recepción sin necesidad de una línea fija.

Tiendas especializadas, grandes superficies, centros comerciales y salas de exposición. El especialista en productos atiende varios puntos a la vez y gestiona ventas complejas basándose en su criterio personal: se trata de un teleservicio, no autoservicio.

Concesionarios, centros de servicio y empresas de alquiler de coches. El asesor de ventas, financiación o posventa atiende por vídeo en la sala de exposición o en el móvil del cliente, aunque el asesor local esté ocupado.

Organismos públicos, servicios al ciudadano, agua, energía y telecomunicaciones. Un agente remoto atiende sin cita previa, con intérpretes de lengua de signos y de lenguas indígenas, y la oficina sigue prestando servicio desde la calle fuera del horario habitual.

El equipo local sigue atendiendo y suma al experto remoto cuando la consulta pide una especialidad que no está en el punto.

Un puesto físico atendido desde la central, otra sede o casa. Ajustas la capacidad local sin desplazar a nadie.

Fuera de horario o con el local cerrado, el punto sigue conectado con tu equipo remoto.

Un punto de acceso virtual en el móvil sin app, para seguir en contacto y volver al servicio en cualquier momento.
Esfuerzo mínimo del cliente: atención en 0–3 minutos.
Resolución al primer contacto, sin derivaciones.
Valoración general de la atención por el canal de vídeo.












Detrás de cada pantalla: Video RTC, Web ACD, Smart IVR y Video REC.
Más informaciónUna persona de tu equipo o de tu BPO. El cliente la ve desde el primer momento: alguien real, con empatía y capacidad de resolver; no un avatar.
La interacción se recupera con prioridad y, según el flujo, el cliente puede continuar desde su móvil. La continuidad está prevista en la propia operación.
Puede hablar solo por voz digital o continuar desde su propio móvil. Cada punto ofrece distintos modos de conexión según la preferencia de cada usuario.
Contenidos, marca y configuración se administran en remoto desde Kiosk Manager. No hay que desarrollar nada: los puntos operan desde el primer día.
La plataforma opera sobre AWS, con opción de región local. La infraestructura aporta sus certificaciones (ISO 27001, SOC, PCI DSS) e Interactive Powers cumple GDPR y HIPAA. Los archivos pueden quedar en tu propia nube.
En redes donde el conocimiento experto está repartido de forma desigual, con picos y valles de demanda, o con servicios que necesitan asesoramiento humano para contratarse.
Donde el autoservicio ya resuelve o el servicio es puramente transaccional, sin necesidad de asesorar, vender ni dar soporte.
No. Se empieza por un proceso concreto, unos pocos puntos y un equipo remoto; se mide y se escala por puntos o por servicios hasta optimizar el proceso.
Un despliegue real que ya opera y un simulador que recorre un día entero de tu punto de atención. Primero la prueba; después, tu escenario.

Elige tu tipo de punto —oficina bancaria, hotel, clínica, tienda o concesionario— y compara un día con el modelo convencional y el mismo día con Video Quioscos y Video QR. Mismos clientes, misma hora: verás quién espera, quién se va y cuánto cuesta cada atención.